lunes, 13 de junio de 2011

Blanca Andreu



Así, en pretérito pluscuamperfecto y futuro absoluto
voy hablando del trozo de universo que yo era,
de subcutáneas estrellas de sangre
cazadas por el ángel de la anemia
en el cielo arterial,
diciendo leucocitos del alba y río de linfa,
o bien de lo que quise:
                           el ligero Mediterráneo,
la prohibición de envejecer,
                              la gavilla del sueño barbitúrico,
y sobre todo, sobre todas las cosas,
Mozart anfetamínico preámbulo de pájaros,
Mozart en ala y aeropuerto,
arco de violín príncipe o piloto: Mozart el Músico.
De De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall (1980)


Blanca Andreu nació en La Coruña (1959), con veinte años se mudó a Madrid y al morir su marido (1993) volvió a La Coruña, su residencia actual. Ha ganado muchos premios a lo largo de su vida, como el “Premio Adonais” por De una niña de provincias que se  vino a vivir en un Chagall (1980), el “Premio Mundial de Poesía Mística, Fernando Rielo” por Báculo de Babel  (1982), el “Premio de Cuentos Gabriel Miró” (1981), el “Ícaro de Literatura” (1982) y el “Premio Internacional de Poesía Laureà Mela” (2001).  En 2010 publicó su último libro, Los archivos griegos, en el que su poesía evoluciona y cambia, haciéndose más comprensible a simple vista, aunque sin perder su estilo.

La poesía de Blanca Andreu en general refleja temas diversos, diciendo cosas incoherentes a primera vista, pero con un gran trasfondo. Las drogas y el paso del tiempo (relacionado también a menudo con la infancia) son algunos de los temas más recurrentes de su obra, mencionando frecuentemente (en la mayoría de sus poesías) aves o pájaros (diferentes especies), e incluyendo ocasionalmente venenos, ángeles y el color verde. En su último libro la temática cambia un poco (aunque sigue nombrando mucho a los pájaros), y Blanca Andreu habla de Grecia y aspectos relacionados con esta (mitología, personajes griegos importantes). Hay que remarcar que el hecho de que escriba poesía en verso libre la hace original y especial a la vez.


Este poema lo relacionamos, sobre todo, con la muerte, y vemos claramente diferenciadas dos partes. En la primera, “en pretérito pluscuamperfecto”, habla de lo que había sido, una persona entre muchas otras, “un trozo de universo”, un cuerpo formado por sangre, arterias, leucocitos y linfa, y después, “en futuro absoluto”, de lo que será, de lo que quedará de ella después de morir, su recuerdo en las estrellas, en el cielo, en la Vía Láctea (“río de linfa”), en definitiva, en el Universo. Nos transmite esta sensación realizando una metáfora que relaciona este último con su cuerpo. La segunda parte habla de lo que quiso, la libertad (“el ligero Mediterráneo”), “la prohibición de envejecer”, quiso ser como Mozart, morir joven al igual que él, no envejecer (llegamos a la conclusión de que la autora se está refiriendo a la muerte inminente de Mozart gracias a las palabras “anfetamínico preámbulo de pájaros”, las cuales nos crean la imagen de ese estado de euforia que se da antes de la muerte y de los pájaros carroñeros que acuden a los cadáveres para alimentarse) y que después de su muerte quedase constancia de ella, de su grandeza (como ha quedado de la de Mozart, reflejada en los últimos versos, “Mozart el Músico”, “arco de violín príncipe o piloto”). Esto último está fuertemente relacionado con la primera parte, con la huella que quiere dejar de ella misma en el Universo. Lo elegimos porque, aunque no tenga nada que ver con nuestra vida, nos llamó la atención nada más leerlo por la manera en la que estaba escrito, aparentemente incoherente, y nos transmitió muchas sensaciones desde el primer momento aunque entonces no estuviéramos muy seguras de su significado.


Hemos realizado un dibujo (la idea es nuestra, pero Melanie nos ha ayudado a plasmarla en el papel siguiendo nuestras indicaciones)  que representa el poema que hemos elegido, diferenciando en el iris las dos partes de las que consta (como hemos mencionado anteriormente).


Entrada realizada por:
María González Fernández
Melanie Keegan
Amalia Ramírez Arana

7 comentarios:

  1. Sin palabras chicas, magnífico en todos los aspectos.
    Darle la enhorabuena a Melanie de mi parte por los dibujos.

    Felicidades, me ha encantado.

    Miguel

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  2. Chicas, enhorabuena.
    Es un trabajo muy bueno, y gracias a como lo habéis explicado, diferencio entre“pretérito pluscuamperfecto”,y “ futuro absoluto”, que yo creo que e slo más difícil de este poema. Enhorabuena por el dibujo, me ha parecido muy original.

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  3. Excelente trabajo chicas!
    Me ha gustado mucho la diferenciacion entre el pretérito pluscuamperfecto y el futuro absoluto, y por supuesto los dibujos son magníficos.
    Un saludo , Alba

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  4. Chicas! ENHORABUENA! habeis realizado un trabajo concreto y preciso.
    Me ha encantado la imaginación de vuestros dibujos,también tengo que decir que Melanie dibuja muy bien.Me ha gustado mucho.
    Quisiera deciros que de todos los poemas que he leido, los temas que más me han gustado han sido los de Blanca Andreu, ya que tratan sobre las drogas... y son temas que me llaman la atención.
    Un cordial saludo.Marta Abarca.

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  5. He encontrado este trabajo por casualidad y quería deciros que os lo agradezco mucho. La interpretación es bella y elevada y refleja muy bien los sentimientos y deseos que experimenté al escribirlo a los veinte años.
    También me ha gustado el dibujo. Me parece muy buena la idea de tomar el iris como la esfera de un reloj. Es muy poética.

    Gracias de nuevo y un gran abrazo

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  6. Blanca al pasar por aquí aprovecho para decirte que hace tiempo pasé a color una foto familiar que me impresionó por su belleza. Si me mandas tu correo, te lo reenviaré con la foto.
    Saludos cordiales
    Jose Antonio

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